En esta entrada vamos a hablar un poco sobre los tipos de conocimiento.  Es importante esta diferenciación porque permite distinguir el tipo de conocimiento con el que estamos tratando y sobre todo sus limitaciones.  Para Ñaupas, Mejía, Novoa y Villagómez (2013), se tiene lo siguiente:

  1. Ordinario, popular o vulgar: lo poseen personas de bajo a mediano nivel cultural; surge de los programas de TV (específicamente de la denominada “TV basura”), periódicos “chicha” etc., es elemental, primario y falible. Se caracteriza por ser: superficial, sensorial, subjetivo, asistemático y acrítico; además de no tener fundamento.
  1. Pre-científico o de divulgación: es aquel que manejan los estudiantes universitarios, profesionales entre otros. Está en los límites del conocimiento científico, es cuasi objetivo, algo profundo, sistemático y crítico.  Se obtiene de investigación de gabinete, es decir revisión de libros, clases universitarias, revistas y periódicos serios etc.
  1. Científico: es aquel que es fruto de la investigación científica, es decir para su obtención se ha utilizado el método científico; por lo tanto es objetivo, racional, verificable, sistemático, cierto y en desarrollo, en otras palabras, no es estático sino que está en constante cambio.
  1. Filosófico: es un conocimiento que va más allá de los objetivos de las ciencias básicas o aplicadas, busca las leyes universales que las sustentan y además investiga las relaciones entre el ser, el pensamiento y el conocimiento.

En esta reseña bastante apretada, se puede tener una idea de que el conocimiento que maneja la mayoría es nivel ordinario o popular, el cual también se ve alimentado por el mito y la superstición además de ser difundido por los medios de comunicación masiva.  Esto pues mantiene a las personas en un nivel primario o elemental, por lo tanto acrítico y fácilmente influenciable.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ñaupas H., Mejía E., Novoa E. y Villagómez A. (2013).  Metodología de la Investigación Científica. Lima: Ediciones del autor.

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