En una entrada anterior discutíamos el tema de ciencia y religión, y en dicha entrada se mencionaba que la ciencia estudia lo que puede medir y comprobar, es por esto que la ciencia no estudia a Dios. Bajo este supuesto también se podría afirmar de que la ciencia tampoco estudia el alma, lo cual no deja de tener coherencia, pero ¿qué tal si el alma estuviera relacionada con la conciencia y esta a su vez con la física cuántica? ¿Acaso no se podría demostrar su existencia?

Muy bien, hasta este punto parece que, o bien estamos entrando en el terreno de la seudociencia, o bien el autor de este blog se ha vuelto un “místico”. Sin embargo, ninguna de las dos posibilidades es cierta; de lo que se trata es parte de la teoría Orch-Or o reducción orquestada de objetivo, propuesta por el Dr. Hameroff y Penrose. Esta teoría sostiene que la conciencia no es sino producto de las operaciones computacionales cuánticas de la red de microtúbulos de las neuronas, esto sería posible gracias a la sincronización de estados de Frölich que junto a otros procesos terminarían en una señal sináptica y con ello la conciencia.

Penrose y Hameroff demuestran, en diferentes artículos y libros la veracidad de esta teoría. Pero Hameroff va más allá al afirmar que cuando una persona experimenta una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte), los microtúbulos pierden su estado cuántico y la información en ellos se dispersa en el universo, sin embargo, si esta persona es revivida, el estado cuántico del microtúbulo se restablece y vuelve la información hacia él. Así pues se explicarían las experiencias descritas por auqellos que han estado muertos por breves instantes de tiempo.

Ahora bien, el hecho de que la información vuelva al microtúbulo sería factible gracias al entrelazamiento cuántico ya que debido a este fenómeno dos partículas pueden quedar entrelazados a pesar del espacio y tiempo que los separen.

Pero ¿qué pasaría si una persona muere?, esta información se quedaría en el universo como un alma. Sin embargo es preciso mencionar que Hameroff afirma que no tiene pruebas que demuestren esta segunda parte (a diferencia de la primera); pero es una explicación factible, basada en lo que se conoce de la física cuántica.

Como es de esperarse han surgido varias críticas a esta teoría, como por ejemplo el artículo publicado por Reimers et al. En donde se indica que para lograr el estado de Frölich necesario para producir la señal sináptica que origina la conciencia, se necesita una energía muy alta, la cual es imposible de lograr en un ser biológico. Sin embargo Hameroff ha respondido a la crítica demostrando que el modelo utilizado por Reimers es erróneo.

Hay más en este tema, sin embargo parte de él tiene una explicación científica y otra parte se basa es explicaciones teóricas considerando la naturaleza cuántica de la conciencia; pero a modo de conclusión, según esta teoría la conciencia en realidad es el alma y en gran parte es contrastable ya que que se encuentra en un estado cuántico.  ¿Consideras que esto es ciencia o seudociencia?

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