La reforma universitaria fue un movimiento estudiantil de relevancia continental iniciado en Cordova en el año 1918; el cual surgió como respuesta al accionar universitario de aquella época el cual se caracterizaba por seguir siendo un “virreinato del espíritu”, es decir, existía un profesorado mediocre en donde la enseñanza se caracterizaba por la nula participación del alumno; además del hecho de que la docencia no se realizaba por vocación sino más bien por conveniencia, de hecho la siguiente cita extraída del manifiesto de Cordova de aquella época grafica el panorama que se vivía:

“Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y -lo que es peor aún- el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así el fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil.”

En el Perú la reforma se inicia en la UNMSM cuando Victor Raúl Haya de la Torre, elegido presidente de la FEP (Federación de Estudiantes del Perú) junto con los estudiantes sanmarquinos inician su lucha bajo los siguientes puntos a conquistar: supresión de listas de asistencia, representación estudiantil en el gobierno de la universidad, retiro de los profesores mediocres, cátedra libre y autonomía universitaria (Pakkasvirta, 2005).

La siguiente cita textual, grafica también el trato del docente al alumno en aquel entonces:

“El concepto de Autoridad que corresponde y acompaña a un director o a un maestro en un hogar de estudiantes universitarios, no solo puede apoyarse en la fuerza de disciplinas extrañas a la substancia misma de los estudios. La autoridad en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: Enseñando. Si no existe una vinculación espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y de consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que aprenden”

Uno de los frutos de esta lucha constituyen las Universidades Populares Gonzales Prada, las cuales reunían a estudiantes obreros e intelectuales de aquella época.  Si bien muchas de las consignas por las cuales lucharon los denominados reformistas están en la Ley Universitaria; la pregunta que aún nos hacemos es: ¿Qué tanto se ha avanzado desde aquella época?, ¿han cambiado los métodos de hacer clase con respecto a lo que motivo la reforma?; uno de los factores importantes de cambio es indudablemente el docente; a continuación otro extracto de Mariátegui sobre el tema, escrito en el año 1927:

“En la formación del tipo de maestro exclusivamente consagrado a la enseñanza, tampoco se ha avanzado nada. El maestro universitario sigue siendo entre nosotros un diletante o que concede un lugar muy subsidiario en su espíritu y en su actividad a su misión de educador.  Este es, ciertamente, en gran parte, un problema económico. La enseñanza universitaria permanecerá entregada al diletantismo mientras no se asegure a los profesores capaces de dedicarse absolutamente a la investigación y al estudio, él mínimun de renta indispensable para un mediano tenor de vida”

¿Habrá cambiado en algo la realidad actual con respecto a lo que escribieron los reformistas en su manifiesto Mariátegui en aquella época?.

Para los que quieran leer el manifiesto completo, les dejo el link:

http://es.wikisource.org/wiki/Manifiesto_Liminar_de_la_Reforma_Universitaria

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