El forecasting o también conocido como pronóstico, es una metodología que permite un acercamiento al futuro mediante el uso de herramientas estadísticas tales como: medias móviles, regresión simple y múltiple,  alisados, ARIMA etc.; asimismo también pueden usar algunas técnicas cualitativas, sin embargo el resultado es un pronóstico.

El forecasting data de los años cincuenta y  supone que disponemos de información necesaria o suficiente y que es factible apoyarse en probabilidades así también que todas las condiciones (tanto externas como internas) deben de permanecer constantes o casi constantes; sin embargo se puede apreciar que a corto plazo esto podría ser factible (siempre dependiendo del escenario en el cual se desenvuelvan los hechos), pero cuando se habla del largo plazo las cosas cambian y se presentan diversas rupturas en la supuesta linealidad de la realidad.

En efecto, el forecasting supone una cierta linealidad en los hechos y sobre todo afirma que el futuro puede ser identificado y reconocido (Mojica 2008); con esto se colige que el futuro existe y que debemos conocerlo para poder afrontarlo.  Estos conceptos chocan frontalmente con la prospectiva, comenzando que para ella el futuro no existe por lo tanto no se puede conocer, sino más bien se debe construir.

Otro punto importante es que la prospectiva se mueve mejor en el campo de la turbulencia y de la incertidumbre, a diferencia del forecasting que convive muy bien con la información; sin embargo y a pesar de estas diferencias, prospectiva y forecasting  pueden complementarse en la construcción de los escenarios futuribles y en elección del camino adecuado para llegar al escenario apuesta.

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