Los programas de este tipo son experiencias muy interesantes y nutritivas, sobre todo para las poblaciones en donde se aplican; en general consisten en sensibilizar a la gente en la separación de sus residuos reciclables de los no reciclables, luego deben ser transportados por la municipalidad (o un ente tercerizado por ella) a un centro de acopio en  donde se vuelven a separar y revisar para luego ser almacenados y posteriormente vendidos como materia prima.

Entre las ventajas que presentan estos programas está su facilidad de diseño e implementación a comparación de programas de reciclaje; asimismo permite que la población tome conciencia de la importancia de segregar sus residuos disminuyendo con ello la cantidad que se desperdicia en los rellenos sanitarios.

Un factor importante es la sensibilización preliminar que se debe aplicar a la población a fin de que puedan participar en el programa, separando adecuadamente sus residuos; este punto es clave para el éxito del programa, porque de ello dependerá el sostenimiento del mismo.

También es importante una adecuada caracterización de los residuos que se generan en la zona en donde se va a implementar dicho programa, identificando que tipo de residuos se generan en mayor cantidad para luego hacer una investigación de mercado para determinar en donde se pueden colocar como materia prima.

Hace algunos años tuve la oportunidad de participar en el diseño e implementación en campo de un programa de este tipo, de esta experiencia pude sacar muchas lecciones las cuales fueron motivo de mi tesis de maestría; de todas maneras y para beneficio de los que lean esta entrada, les dejo el link de la biblioteca virtual de la Organización Panamericana de la Salud en donde podrán descargar la versión online de este trabajo.

http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd48/cercado.pdf

 

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