Es imposible no referirse a este tema o tratar otro asunto como si nada hubiera pasado en el Perú; aunque no es motivo de este blog generar polémica sobre el particular, pero como lo escribí en mi entrada anterior, era previsible el resultado.

Cualquiera que hubiera recorrido Lima hoy (es decir al día siguiente de las elecciones), se habría percatado que en todas partes se respira pesimismo por los resultados, el escenario del “cáncer o el SIDA” se había cumplido.  Claro esto es lo que piden las masas de votantes (aquellas que en su mayoría tienen como líder de opinión a Magaly Medina); sin embargo, sólo el 32% prefiere el proyecto Humala (o Chávez) y el 23% el regreso al Fujimorismo, claro el problema está en que cuando lo sumas resulta que el 55%.

Pero el problema también está en que los candidatos que estaban “de bajada” no supieron unirse y dejar sus mezquindades y apetitos personales a fin de articular una propuesta única y a esto súmale sus campañas electorales llenas de payasadas y demás temas banales.

Te has preguntado ¿Cuántos de los que votaron por Humala conocen su plan de gobierno y saben por lo que han apostado? y ¿cuántos de los que votaron por el fujimorismo recuerdan o conocen como era ese régimen?, porque ojo está la misma gente que acompañó a su padre el hoy encarcelado Alberto Fujimori.

En fin, el cáncer o el SIDA, la horca o la silla eléctrica, el final será uno y nos toca elegir sólo el camino.

Anuncios