Lima se encuentra inundada con publicidad de los candidatos a la presidencia, pero más de los candidatos al congreso, cada uno más payaso que el otro; lamentablemente como comentaba en una entrada anterior, la campaña cada día se vuelve más patética, claro que como todo marketing, este está orientado a un público objetivo y diseñado para su consumo.

Un problema que considero también fundamental, es que en nombre de la “democracia” no se necesita de ninguna preparación mínima (técnica o profesional) para acceder a una curul; por lo tanto cualquier sujeto puede “legislar”, proponer leyes (muchas de ellas sin fundamento) y claro oponerse o apoyar iniciativas que no tienen sentido; en otras palabras ser parte de la dirección del país.

Si tuvieras una empresa o una organización ¿no exigirías requisitos mínimos para las personas que se van a encargar de dirigirla?, el país es pues una organizacióny debe ser dirigida por gente capaz; ¿cómo puede ser parte de la dirección de un país una voleibolista, una vedette o un narrador de futbol?, claro uno puede pensar que tienen asesores, pero ¿al menos no necesitas tener un criterio mínimo técnico para ver si las iniciativas son buenas o improcedentes?.

Otro tema importante son los antecedentes del candidato, ya que esto sería un buen indicativo de su ética y moral, requisitos más que indispensables para aspirar a un cargo de tal magnitud; en fin, por eso decidamos bien nuestro voto, lamentablemente la ley nos obliga a votar, por lo tanto aquellas personas que no les convence nadie, o viciarán su voto o votarán por el que les parece más “simpático”.

Como dice la canción “por eso y muchas cosas más” no le veo un panorama muy optimista a estas elecciones.

Anuncios